Mientras luchaba, veía personas hablando en nombre de la libertad, y cuanto más defendían este derecho único, mas esclavas se mostraban a los deseos de sus padres, de un matrimonio en el que prometían quedarse junto al otro “el resto de su vida”, de la báscula, de los regímenes, de los proyectos interrumpidos a la mitad, de los amores a los que no se podía decir “no” o “basta”, de los fines de semana en que se veían obligadas a comer con quien no deseaban. Esclavas del lujo, de la apariencia del lujo, de la apariencia de la apariencia del lujo. Esclavas de una vida que no habían escogido, pero que habían decidido vivir porque alguien las había convencido de que era mejor para ellas. (...)
Paulo Coelho, El Zahir.
Etiquetas: Libros





Abruma, cuando somos conscientes, la liviandad con que a veces llevamos la vida. Cordial saludo.
Posted by
Anónimo |
12/18/2006 2:51 p. m.