Zakopane - Montes Tatra. DIA 1
Viajar de la forma económica
El despertador sonó a las 4:00 a.m. A las 5:00 a.m. Maciek y el tranvía estaban esperando para iniciar nuestro viaje a las montañas. La idea era viajar de la manera más económica posible, 7 horas en tren cuando normalmente a Zakopane se puede llegar en 4 horas si se viaja en bus.
Tomamos el tren de las 5:25 para hacer cambio en Katowice y tomar otro tren a Zakopane, pero por cuestiones imposibles de entender, eran las 7:00 am y nuestro tren no llegaba a Katowice. Ya estabamos pensando ir a la ventanilla de información para pedir de vuelta parte del dinero que pagamos. Cómo así que vamos a perder del único tren que va a Zakopane desde esa ciudad?, cómo es posible que nos toque regresarnos?.... o??? Esperen un momento, tomamos el tren equivocado!!!!, este llegaba a Katowice pero más tarde!!!!!!!!. Si señoras y señores, perdimos el tren, no había otro tren, fuimos a la estación de buses de Katowice, y pues tuvimos que pagar más y llegamos más tarde de lo planeado.
Lo reconozco, no funcionó la idea de ahorrar dinero.
Viajar en bus es de lo mejor
No todo fue tan malo, y hay que reconocer que las cosas pasan por algo. En tren no es posible disfrutar de los paisajes, entrar las ciudades que quedan en la ruta, ver como se va subiendo por las montañas. Hay que ver como todo cambia en verano, ya no es el mismo paisaje unicolor de invierno, pero que conste que ese también me gustó.
Por fin en Zakopane
Aproximadamente a las 3 de la tarde el bus arrivó a nuestro destino. Y con sólo poner pie en la ciudad, una mujer edad, quien sostenía un cartel con una palabra en polaco nos ofrecía alojamiento en el centro de la ciudad, a un buen precio y con una excelente vista.
Efectivamente la vista desde una de las ventanas era espectacular. Nada más y nada menos que “el caballero durmiente”, se miran bien pueden notar que las montañas tiene la forma de una persona durmiendo. Y lo que sería la barba, es la montaña de Giewont, la primera ruta a tomar al siguiente día.
La leyenda del caballero durmiente
Con mis propias palabras es algo como que alrededor del mundo hay 7 guerreros y caballeros dormidos, como el que está en esta montaña. Y si algo muy pero muy terrible llegara a pasar en el mundo, ellos despertarían para luchar en contra de los malos. Con un poco de pesismismo que no me caracteriza en lo absoluto, considero que estos señores deberían haber despertado hace rato, no creen?
El mercado de Zakopane
Debido a lo tarde que llegamos no de quedaba de otra que salir a caminar por la ciudad, y por supuesto al famoso mercado de Zakopane.
Se puede encontrar de todo. Objetos de madera típicos de las montañas, ovejas en todos los tamaños y materiales, quesos, juguetes, ropa y hasta cachorritos de pocos días de nacidos. En fín, no hay mejor lugar para comprar souvenirs.
Continuará....
Tomamos el tren de las 5:25 para hacer cambio en Katowice y tomar otro tren a Zakopane, pero por cuestiones imposibles de entender, eran las 7:00 am y nuestro tren no llegaba a Katowice. Ya estabamos pensando ir a la ventanilla de información para pedir de vuelta parte del dinero que pagamos. Cómo así que vamos a perder del único tren que va a Zakopane desde esa ciudad?, cómo es posible que nos toque regresarnos?.... o??? Esperen un momento, tomamos el tren equivocado!!!!, este llegaba a Katowice pero más tarde!!!!!!!!. Si señoras y señores, perdimos el tren, no había otro tren, fuimos a la estación de buses de Katowice, y pues tuvimos que pagar más y llegamos más tarde de lo planeado.
Lo reconozco, no funcionó la idea de ahorrar dinero.
Viajar en bus es de lo mejor
No todo fue tan malo, y hay que reconocer que las cosas pasan por algo. En tren no es posible disfrutar de los paisajes, entrar las ciudades que quedan en la ruta, ver como se va subiendo por las montañas. Hay que ver como todo cambia en verano, ya no es el mismo paisaje unicolor de invierno, pero que conste que ese también me gustó.
Por fin en Zakopane
Aproximadamente a las 3 de la tarde el bus arrivó a nuestro destino. Y con sólo poner pie en la ciudad, una mujer edad, quien sostenía un cartel con una palabra en polaco nos ofrecía alojamiento en el centro de la ciudad, a un buen precio y con una excelente vista.
Efectivamente la vista desde una de las ventanas era espectacular. Nada más y nada menos que “el caballero durmiente”, se miran bien pueden notar que las montañas tiene la forma de una persona durmiendo. Y lo que sería la barba, es la montaña de Giewont, la primera ruta a tomar al siguiente día.
La leyenda del caballero durmienteCon mis propias palabras es algo como que alrededor del mundo hay 7 guerreros y caballeros dormidos, como el que está en esta montaña. Y si algo muy pero muy terrible llegara a pasar en el mundo, ellos despertarían para luchar en contra de los malos. Con un poco de pesismismo que no me caracteriza en lo absoluto, considero que estos señores deberían haber despertado hace rato, no creen?
El mercado de Zakopane
Debido a lo tarde que llegamos no de quedaba de otra que salir a caminar por la ciudad, y por supuesto al famoso mercado de Zakopane.
Se puede encontrar de todo. Objetos de madera típicos de las montañas, ovejas en todos los tamaños y materiales, quesos, juguetes, ropa y hasta cachorritos de pocos días de nacidos. En fín, no hay mejor lugar para comprar souvenirs.Continuará....





Pues el bello durmiente ... no lo ví. Eso de ponerle leyendas a las montañas es una bonita estrategia publicitaria benéfica para el turismo. Te sorprenderías de saber que no son precisamente 7 las montañas con presunta forma de guerrero. Deben ser miles, millares. Solo falta un poquito de imaginación, como la que se necesita para ver figuras en las nubes.
Posted by
Anónimo |
7/18/2006 10:57 a. m.